Los Fernández, como otros inmigrantes, no cuentan con seguro médico y siempre están recibiendo malos tratos por los empleadores como no tener agua potable para beber pues la que toman es la misma que usan para regar las fresas. Cuando se enferman o sufren un accidente en el trabajo, carecen de pólizas de salud.
Aunque no se sabe cuántas personas trabajan en los campos agrícolas de California, se asume que la gran mayoría no cuenta con seguro médico a pesar de trabajar tiempo completo y algunos hasta con contrato.
De acuerdo con un estudio del California Institute for Rural Studies and National Agricultural Workers Survey, en 2005, el 70% de los trabajadores agrícolas del estado carecía de póliza de salud.
